OK: la expresión que usas TODOS los días pero que muy probablemente no sabes cómo se inventó

Los anglicismos son préstamos lingüísticos del idioma inglés hacia otro. Una de las palabras que hemos adoptado y que, te apuesto a que usas al menos una vez al día, es la palabra “OK” cuya traducción al español es “está bien”.


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Es tanto el uso que se le da a esta palabra, que se ha convertido en una expresión universal. Puede ser utilizado en una oración entusiasta (Un lugar para estacionarme. OK!); una afirmación con apatía (¿cómo estuvo tu la película? Estuvo… OK); una forma de llamar la atención sobre un cambio de tema (OK. Esto es lo siguiente que tenemos que hacer); y hay un sinfín de usos.


Pero, ¿alguna vez te has preguntado el origen de esta palabra? Te vamos a contar.

Hay que aclarar que existen muchas historias que intentan explicar su origen. Algunas de ellas las atribuyen a panaderos, constructores de madera de la marca de “outer keel,” o soldados de la Guerra Civil con carteles de “zero killed”.

La verdad sobre el “OK” nos la cuenta Allan Metcalf, el autor del libro titulado ‘OK: La historia improbable de la palabra más grande de Estados Unidos’. Él dice que dicha expresión surgió de una “broma” hecha por el editor de un periódico en 1839. Su libro está basado en un profesor de Columbia que, durante años, se dedicó a buscar históricas evidencias sobre el “OK”.



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Esta es la historia: el sábado 23 de marzo de 1839, el editor del Boston Morning Post publicó un artículo humorístico refiriéndose a una organización llamada “Anti-Bell Ringing Society”, para oponerse a una ley municipal en Boston que prohibía que sonaran las campanas para la cena. En este artículo utilizó la palabra O.K como abreviatura de “all correct” (en inglés)

No era tan extraño que utilizara una abreviación para “todo bien”. De hecho, hubo una moda que abreviaba palabras mucho más largas y complejas como i.s.b.d (it shall be done/ debe ser hecho), y hasta s.p (small potatoes/ papas pequeñas). Parece que ellos fueron los antecesores de expresiones que vemos en internet como LOL, OMG. Por eso no fue tan sorprendente que utilizara esa abreviación para una expresión común de uso diario como “todo bien” o “correcto”.


Lo que es sorprendente es que terminó usándose por tanto tiempo, mientras que las otras abreviaturas se desvanecieron.


La palabra OK tuvo un golpe de suerte y para cuando llegaron los telégrafos, el OK ya estaba presente. Se hizo tan popular que varios idiomas la han acuñado como expresión de uso diario, convirtiéndose así en la palabra más grandiosa del inglés.

¿Conocías esta historia? Compártela con tus amigos curiosos.

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