¿Que son esas lineas blancas en el cielo?, ¿nos están fumigando? ¿Las Estelas Químicas (Chemtrails) nos están Enfermando?





Seguramente en más de una ocasión has podido ver en el cielo, ya sea en los campos como sobre las ciudades, unas líneas blancas muy marcadas y persistentes en el tiempo, que terminan desapareciendo sin dejar rastro alguno, de manera similar a una nube.


¿Se ha dado usted cuenta que, sobre todo a partir de 1999, cada vez con más frecuencia cuando se levanta está agotado, tiene dolencias, se siente adormilado y letárgico? ¿Se ha cuestionado por qué se siente así?

Al rociar las estelas químicas se garantiza el uso continuo de medicamentos para tratar el malestar resultante, se dificulta el desarrollo de animales naturales, lo que provoca la abundancia de GMOs o alimentos genéticamente modificados, y permite que el gobierno manipule las tendencias del calentamiento global como mejor le convenga. Por mucho tiempo la modificación del clima (en inglés) ha sido una meta central de incontables programas de gobierno, y podría utilizarse en estrategias militares avanzadas.

Si has sido testigo de ellas, debes saber que has estado en presencia de uno de los fenómenos que más están dando de qué hablar a los apasionados teóricos de la conspiración en todo el planeta y, por supuesto, a los detractores de tales teorías. Vamos a adentrarnos y conocer entonces lo que ya se conoce internacionalmente como “chemtrails”.


¿Qué son los chemtrails?
Estelas en el cielo el misterio de los chemtrails 3


El vocablo “chemtrail” es una simplificación del término inglés chemical trail, que se traduciría como estela química en español, aunque el término en inglés es el más empleado.

Estas líneas en el cielo se conocen desde hace muchos años, y es conocido que son producidas por los aviones comerciales, siendo llamadas contrail (estelas de condensación) porque son producto de la condensación de los gases de combustión del avión, que en las condiciones de presión y temperatura tan bajas a esa altura, se condensan de esa manera tan particular.

Ahora bien, según algunas personas, estas líneas no son tan inocentes como podríamos creer y como aseguran muchos, sino que se trataría de una práctica conocida por muy pocos y con macabros objetivos que pueden ir desde la fumigación de personas o cultivos con oscuros fines, en una especie de guerra biológica subliminal de la que somos víctimas, hasta experimentos de modificación del clima. Este fenómeno comenzó a tomar auge a finales de la década de los '90 y constituye hoy uno de los temas que más debate generan en todo el mundo.

Teoría de la conspiración de las chemtrails

Según los defensores de la teoría de los chemtrails, existe una diferencia clara entre estos y las inofensivas estelas de condensación de los aviones. Estas últimas serían más finas y se dispersarían con mayor velocidad, como ocurría antes de los años '90, a diferencia de los chemtrails, que son muy persistentes y se expanden de una manera “sospechosa”, y que cada vez son más frecuentes en todo el planeta.


Por otro lado, aseguran que los aviones que las producen muchas veces forman figuras en el cielo que se entrecruzan, abarcando un área muy extensa que no parece ser “al azar”. Además, aseguran haber visto aviones hacer giros en U para dejar extensísimos chemtrails sobre determinadas áreas, en una maniobra que no es propia de un avión comercial y sí de aviones de fumigación. Incluso, algunos aseguran tener pruebas de que luego de una presencia continua de chemtrails en un área, han aparecido compuestos químicos extraños sobre la tierra y los cultivos.

Detractores convencidos


Según los detractores y escépticos de esta teoría, las “evidencias” anteriores y muchas otras que se han planteado no tienen ningún sustento científico y todas pueden ser explicadas sin el “oscurantismo” de los teóricos de la conspiración.




Muchos han planteado, por ejemplo, que gran parte de los considerados chemtrails son en realidad cirros, cirrocúmulos y cirroestratos, unas formaciones nubosas totalmente naturales y que se producen ante determinadas condiciones atmosféricas y de vientos dominantes particulares. Por otro lado, indican que el tiempo de persistencia de las estelas normales dejadas por los aviones no siempre son iguales y su persistencia o tamaño, e incluso la altitud de las mismas, pueden variar también en dependencia de las condiciones climáticas.

Sobre la cada vez mayor frecuencia de aparición de estelas en el cielo, especialistas de vuelo aseguran que es perfectamente lógico teniendo en cuenta que el tráfico aéreo mantiene un crecimiento a un ritmo muy elevado cada año, y que los supuestos ”dibujos en el cielo” corresponderían con las rutas aéreas normales.

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